¿Qué mundo es el nuestro? – 29/07/22

Escuchar el artículo – En versión móvil hacer click sobre: Escuchar en el navegador

Santiago Apóstol sigue haciendo España y eso lo sabe el rey Felipe VI. El 25 de julio le sube la moral al monarca y con esa sonrisa de aires naturales ha querido transmitirla a su familia. Aquí, en esta tierra lo desaforado y abrupto de ser Jefe de Estado con comunistas en el gobierno de España es agua de aplausos y de «Fogar de Breogán», como destaca el himno de Galicia con letra del poeta de Ponteceso, Eduardo Pondal. Pocos sitios como Galicia para estimular a la futura reina de España, hoy Princesa de Asturias Infanta Leonor; con la euforia del público y la aceptación de las autoridades. En tiempos de fuego, incendios callados en la política y llamas preelectorales, el rey ha ofrecido de forma especial su petición de proteger a la nación; un deseo a ritmo del Himno de Santiago y del botafumeiro. Es de las pocas ocasiones en que escuchamos la letra de Juan Barcia Caballero. Un médico que ya a principios del siglo XX pedía al patrón insigne que protegiese España. Una realidad que hoy se presta a concepciones varias de nación, muy lejos del término de territorio con conciencia de pertenecer a una comunidad amplia o ser pueblo de pueblos. La política ha hecho perder esa terminología de integración sin separatismos al ser defendida por el mismo presidente del Gobierno y sus aliados hablando de España y otras naciones donde siempre han convivido lo que hemos conocido como regiones de toda la vida.

La familia real templa, da esplendor y contenido para la reivindicación del BNG, para los que la Monarquía es una pieza a criticar para terminar extinguiéndola. Los valores de España salen en cada ofrenda al Apóstol y en ocasiones como ésta el encargado del Arzobispado, Julián Barrio, consigue que los pies marquen dimensiones que todos entendemos y que, sobre todo, deseamos ver como realidad. Es filosofía para tiempos difíciles que eleva el alma y logra hacernos sentir la esencia humana, la búsqueda de la verdad, del ser feliz y del significado de la vida.

En la Catedral de Santiago pocas veces ha retumbado con tanta fuerza la pregunta planteada por Monseñor Barrio: «¿Qué mundo es el nuestro?». La introspección es inevitable cuando hoy el amor por la naturaleza no se puede comparar a cuando no existían los ecologistas, se pescaba y se cazaba, se miraba a los toros para verlos en la plaza o la cultura era cultura y no contracultura y no se esquivaban decisiones. Si parece haberse roto la brújula para buscar la verdad, si estamos en una sociedad mareante y contradictoria, si Europa es la esperanza del mañana y si la vida feliz es el gozo de la verdad ofrezcámonos solemnemente al patrón Santiago para que nos permita hablar de vertebrar España desde la diversidad y sin complejos para poder decir que la vida feliz es el gozo de la verdad y que el alma necesita la armonía. Palabras de Julián Barrio, arzobispo de Compostela. 

Pilar Falcón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.